lunes, 17 de octubre de 2011

Trasplante de hueso

Un solo donador puede beneficiar hasta 250 personas que recibirán un trasplante de hueso
Gracias a los tejidos obtenidos de donadores altruistas, es decir, personas que quieren ayudar a los demás, se puede mejorar enormemente la calidad de vida de los pacientes al evitar amputaciones, principalmente en casos de pacientes con cáncer de hueso.
Se evita la necesidad de realizar otra herida quirúrgica para obtener hueso del mismo paciente evitando con ello dolor, riesgo de infección, lesiones arteriales y nerviosas, así como disminución del riesgo quirúrgico y el sangrado.

  Para entender mejor los términos de este texto hay que definir antes ciertos conceptos acerca del tema.
El hueso posee una deslumbrante resistencia a la tensión y la compresión. Esta virtud nace de su propia arquitectura interna. En efecto, la parte rígida periférica de cada pieza esquelética está compuesta, en su mayoría, por una recia matriz orgánica
y un componente inorgánico.
El hueso es el tejido vivo que constituye el esqueleto humano. Existen tres tipos de tejido óseo:
  • Tejido compacto - el tejido exterior y más duro de los huesos.
  • Tejido esponjoso - tejido de consistencia esponjosa presente en la parte interna de los huesos.
  • Tejido subcondral - tejido liso de los extremos de los huesos, cubierto por otro tipo de tejido denominado cartílago. El cartílago es el tejido conectivo cartilaginoso especializado que tienen los adultos y a partir del cual se forman todos los huesos de los niños.
 


No obstante el hueso se enferma,  existen muchos tipos de problemas óseos:
ü  La osteoporosis: debilita los huesos y aumenta las probabilidades de fracturas.
ü  La osteogénesis imperfecta: hace que sus huesos sean frágiles y quebradizos.
ü  La enfermedad de Paget: debilita el hueso.
En general las enfermedades óseas pueden hacer que los huesos se rompan fácilmente, además los huesos también pueden desarrollar cáncer.
Otras enfermedades son causadas por la mal nutrición, factores genéticos o problemas con el crecimiento o regeneración ósea y fracturas.


El trasplante de hueso consiste en la resección masiva o parcial de un segmento óseo y su reposición por una pieza similar, proveniente de un Banco de huesos.
Hoy en día la experiencia clínica ya ha demostrado que los injertos humanos (auto injertos y homo injertos) constituyen el mejor material para la reparación y reconstrucción de procesos que afectan al sistema músculo esquelético.

El implante de tejido óseo posee peculiaridades que lo diferencian de los trasplantes de órganos sólidos. No se trata de una intervención vital, como en el caso del trasplante de hígado o de corazón, puesto que existen otras alternativas terapéuticas: se pueden utilizar otros materiales (menos adecuados) o se puede proceder a la amputación de los segmentos lesionados con la consecuente mutilación o invalidez. En comparación con estas alternativas, el trasplante de tejido óseo presenta grandes ventajas, ya que es una modalidad quirúrgica y ofrece una mejor calidad de vida al trasplantado.

 La utilidad del trasplante de hueso es que los implantes de esta clase de tejidos se utilizan para parar numerosas  lesiones, de las cuales las más habituales son recambio de prótesis de caderas aflojadas o infectadas y la reconstrucción del ligamento de la rodilla. Al contrario de lo que ocurre con la mayoría de los trasplantes, estas operaciones no provocan problemas de rechazo, ya que los huesos no tienen células vivas. El mayor riesgo reside en la posibilidad de que el hueso adquiera una infección y para prevenirlas se aplican numerosos controles.
Josef Horak en 1914 fue el primer cirujano que publicó el uso de hueso procedente de cadáver para reconstruir una resección de un sarcoma (un tumor en el hueso). En su publicación ya habla de que es necesario “que el recién muerto (el donante) esté completamente sano y no contenga ninguna sustancia infecciosa que pueda pasar al receptor”.
SELECCIÓN DE DONANTES
Los tejidos humanos, al igual que los órganos, son un bien limitado en el mundo. Cada vez hay más recursos para la detección de pacientes que han fallecido y son candidatos a la donación. Por otro lado, la continúa revisión que existe en los criterios de selección de los donantes, con el objetivo final de obtener una mayor cantidad de tejidos con una mayor seguridad para los receptores.
Los tejidos musculo esqueléticos disponen de un periodo más prolongado de tiempo desde su extracción hasta su implantación, generando unos cuidados tanto en el almacenamiento en los bancos de tejidos como en el procesamiento de los mismos muy diferente a los órganos. Cada tejido requiere un análisis, evaluación procesamiento y conservación determinado y que no es el mismo en todos los bancos de tejidos.
Donante vivo
En general se trata de pacientes que son sometidos a un reemplazo total de cadera y cuya cabeza femoral será extraída para la colocación de una prótesis ortopédica. Esta pieza ósea, que de otra manera sería desechada, se utiliza solamente si el paciente ha expresado su consentimiento. Al ingresar al banco es procesada y esterilizada, pudiendo luego ser implantada en otro paciente. Este tipo de donaciones representa casi el 90% de las extracciones que se realizan en nuestro país.
Donante cadáver
Son todas las personas por que la ley dice “Cualquier persona, sin límite de edad. En caso de fallecimiento de menores de 18 años e incapaces, la autorización la darán sus padres o representante legal. Las únicas contraindicaciones son: ser portador de VIH, tener infecciones graves no controladas y cáncer con metástasis”. 
Los tejidos musculo esqueléticos no requieren las mismas exigencias que los órganos en cuanto a tiempo de isquemia fría y caliente y, por lo tanto, son potenciales donantes aquellos fallecidos de muerte tanto intra como extra hospitalariamente, siempre y cuando cumplan una serie de criterios mínimos.
Selección del donante 
Una vez nos encontramos con un posible donante es necesario una evaluación clínica de su idoneidad valorando la causa de la muerte, revisión de la historia clínica para descartar causas excluyentes de donación y conseguir así piezas de calidad y con seguridad.
La calidad hace referencia a las características idóneas del injerto; por ejemplo, edad. La seguridad alude principalmente de evitar el riesgo de transmisión de enfermedades, pero también incluye todos los procesos siguientes a la extracción como son el almacenamiento, procesamiento y la esterilización.
El objetivo es detectar enfermedades tumorales pasadas o actuales, infecciosas potencialmente transmisibles, tratamientos o hábitos tóxicos que pudieran comprometer el estado de los tejidos o poner en peligro la salud de los receptores.
Fuentes:
http://www.sanatorioallende.com/web/ES/TRASPLANTE_DE_HUESO.ASPX

   Felipe Vicente Moraga Fernández  II°A

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