domingo, 30 de octubre de 2011

Trasplante de hígado: Esperanza de vida

 Por Consuelo Farías
El trasplante de hígado ha tenido mucho éxito. Generalmente no suceden complicaciones durante la operación.
Este se puede realizar con un donante vivo o muerto.  Al donar una parte del hígado luego de un tiempo, se regenera completamente, lo cual casi nunca afecta a la persona. Si se dona una parte del hígado, es de preferencia que lo done un familiar o alguien cercano a él.
Esta comprobado que al año de la operación, tanto el donante como del receptor, el 90% de las operaciones han tenido éxito. Es importante destacar que, según estadísticas del Ministerio de Salud de Chile, la cirrosis hepática es la primera causa de muerte en hombres entre 40 y 60 años, por delante de la enfermedad coronaria.
¿Quién es el receptor?
 Según la gravedad del que necesite el trasplante, se pone en una lista de espera y cuando haya un donante disponible se le entrega.

¿Cómo debe ser el donante?
Idealmente el donador debe ser mayor de dieciocho años, tiene que estar en buen estado físico y sicológico. Puede ser un pariente, es decir, de la familia o alguien cercano, o también alguien desconocido.
El tipo de sangre del donante debe ser del mismo tipo de quien lo recibe. Cuando uno decide ser donante, debe leer todas las complicaciones o dificultades que pueden traer, ya que hay muchos riesgos al trasplantar un órgano del cuerpo.
Algunos aspectos o enfermedades que el donante no debe tener:
·         Diabetes mellitus
·         Síndrome de inmunodeficiencia  Adquirida ( SIDA)
·         Alcoholismo
·         Problemas al corazón
·         Antecedentes de cáncer
·         Hepatitis viral
·         Problema siquiátrico

¿Cómo debe ser la selección del donante?
Además de lo dicho anteriormente, el que dona una parte de su hígado debe completar un cuestionario en donde se incluye su tipo de sangre.
Cuando se tienen los resultados, se verifica su compatibilidad con el del receptor y se somete a un examen físico para ver si el tamaño del hígado (se incluye su peso, su largo y ancho) es apropiado con el del receptor “Hay una fórmula que nos dice que el ser humano requiere para vivir una cantidad de células hepáticas equivalente al 1% de su peso corporal, aproximadamente. Entonces, en esta cirugía tenemos que dejar el peso de hígado necesario tanto para el donador (que suele ser un familiar) como para el receptor”. . . dicho por el Dr. Mariano Hernández Domínguez.
También se hace una prueba de orina y una tomografía llamada  “T-scan”, la cual calcula el volumen del hígado y otro aspecto importante, es que el donante debe notificar si es alérgico al yodo, todo esto se debe informar al médico.
La decisión final se le notifica al donante, el cual deberá respetar la decisión tomada por los especialistas ya que es por el bien del receptor.


Bibliografías:

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